Aureal Troopers-Capitulo VI

El inicio del entrenamiento fue algo duro para ambos chicos, si bien solían despertar temprano para ir a clases, tener que madrugar a las 5 era mucho más pesado de lo que esperaban.

-¡DESPIERTEN! – Como una Banshee, Reimu interrumpió en el pequeño cuarto de ambos chicos, quienes estaban en una pequeña litera. La acción de la mujer de cabello castaña hizo que Kaine rodara por su cama cayendo sobre Alex causando que se espantara peor.

-¡Si!- Ambos se pusieron en posición, mientras Reimu caminaba de lado a lado con una pequeña varrilla.

-Cuando digo las 5, me refiero a que ustedes deben estar ya despiertos para las 4:50, ¿entendieron? Ahora… - Apunto al suelo – 20 Flexiones, 20 vurpees, quiero que sean rápidos.

Ambos jóvenes se miraron con terror al ver el fin de su rutina, tras los ejercicios de la mañana lo siguiente fue salir a correr…En la arena. Para mala suerte de ambos era dar una vuelta de 1000 metros alrededor de las dunas.

- ¡¿Qué!? ¿¡MIL METROS!? ¡Pero si yo soy normal todavía che! – Protesto Kaine visiblemente exaltado, la zona era cálida y humeda, haciendo al Argentum sudar.

-No podras aprender a manejar tu aura con un cuerpo tan débil, señor Kaine… - Reimu golpeo un punto en el vientre del chico sin mucha fuerza, haciendo que este casi cayera al suelo.

- ¿Qué… Hiciste? – Alex trato de auxiliarlo.

-Solo limite un punto de aura de tu cuerpo, mira, a diferencia de Alex que entrenaba con su abuelo, tu cuerpo tiene falencias amigo mío, un aura fuerte debe ir acompañado de un cuerpo suficientemente resistente para aguantar el aumento que tus músculos deben ejercer.

-Aghhh… ¡Mierda che, bueno…! – El castaño a regañadientes acepto. Hacer ejercicio era algo que odiaba pese a su papel de matón de secundaria, pues siempre había sido el flaco alto de la clase y el esfuerzo le era casi mínimo en varios ejercicios de la secundaria (en su mayoría era solo futbol) aunque la idea de tener poderes era mucho mejor que la de ser un simple acompañante para su amigo.

Algo que fue evidente desde el inicio, al menos para Alex y Kaine fue la facilidad que el mas pequeño tuvo para correr sobre la arena, la velocidad del pequeño había incrementado exhaustivamente, al punto en el que dejaba demasiado atrás al mas alto haciendo a Kaine tragar la arena.

- ¡E…Esto es genial! – Alex había logrado los 1000 metros en apenas unos segundos, volteo la mirada lentamente, aunque se topó con una sorpresa que le hizo abrir la boca. Enormes huecos, del tamaño de pelotas de playa se acercó para ver más de cerca topándose con la marca de sus zapatos sobre la arena, eran sumamente profundas.

-Lo hiciste mal. – Alex volteo la cabeza, topándose con Reimu y Morry, quienes tomaban te debajo de una de las pequeñas palmeras que había en el templo.

-¿¡Que!?

-No puedes dejar que tu aura se desgaste en movimientos innecesarios, corriste mas rápido, si… -La mujer en base a su energía espectral empezó a crear una pequeña imagen de un cuerpo humano – El aura es como un musculo, pequeño Alex, al igual que estos necesita técnica para evitar dañarte o cansarte rápido… ¿Cómo te sientes?

El chico se llevo una mano al pecho, podía sentir su corazón latir con rapidez, como si hubiera corrido una maraton, y a decir verdad el mismo no se había dado cuenta de que estaba  un poco fatigado sino hasta que empezó a jadear.

-No tiene sentido… Con mi traje…

-Es porque el traje, o mas bien todo traje de santo es como un vehículo para el aura, – La explicación lo hizo levantar la cabeza con intriga– cuando usas tu energía sin recurrir a un traje es como si caminaras, todas tus técnicas, hasta las mínimas pueden llegar a fatigarte, por el contrario, si usas un traje, la energía recorre mas fácilmente tu cuerpo cuando la manipulas en tu interior, como fue el caso de tus golpes cuando peleaste la anterior vez.

-¿Pero…como entonces puedo evitar cansarme tanto usando un aura?

-Ahí entra lo complicado, es algo que debes desarrollar lentamente utilizando trucos psicológicos o entrenando tanto tu espíritu como tu cuerpo – La chica apunto al joven – el entrenamiento que te daba tu abuelo era uno básico, uno que hacen varios, pero lo que la mayoría de gente no entiende ni siquiera en su muerte es que todos somos usuarios del aura y que con simples ejercicios están alimentando ambas partes.

La mujer señalo el cuerpo que había formado la energía, el pequeño brillo que simbolizaba el poder se transmitía a través de todas las partes con la diferencia de que era mas lenta, suave, como el debía hacerlo, Alex se miró las manos por unos instantes, antes de volver a preguntar.

-¿Qué es lo que maneja el señor Morry? – Morry se sorprendió, incluso no pudo evitar quedar con un rubor ante la pregunta.

- B…Bueno, - Reimu explico – El usa algo diferente al aura… En algún momento te lo explicaremos. Por ahora, quiero que vayas al pequeño gimnasio y golpees el saco por al menos 3 minutos, hazlo con intervalos pequeños.

Asintiendo con la cabeza, Alex corrió hacia dentro del templo, al contrario de Kaine, quien tardo casi una hora en llegar arrastrándose.

-A…agua… - El castaño parecía seco, como si casi hubiera muerto.

-¡Kaine! ¡Santo cielo! – El fortachón de Morry corrió rápidamente hacia su amigo, levantándolo entre sus firmes brazos para darle agua de una botella.

-Morry, creo que moriré aquí la primera semana. – La decepción del castaño era palpable, hizo el corazón de Joey enternecer (aunque no fuera muy difícil la verdad).

-Oh Kaine… Reimu esta siendo algo ruda, eso es todo, solo espera un poco y veras los resultados, no flaquees ni te sientas mal – Morry ayudo al chico a levantarse mientras sus ojos azules expresaban tranquilidad y confianza - ¡Es tu primer intento, trata de darlo todo!

Kaine sintió algo caliente en su pecho, algo que solo había sentido con Alex, el señor Gratham o su abuelo, era la sensación de que alguien confiaba en el. No pudo evitar sonreir, sonrisa que se transformo en una de pena en cuanto miro de reojo como Reimu le guiñaba el ojo, haciendo que su rostro se pusiera totalmente rojo.

-¡Es verdad! ¡El gran Kaine no se rendirá tan fácilmente! 

. . .

Alex golpeaba con una gran técnica aquel pequeño saco, pero era inútil, por cada golpe que daba el objeto se movía violentamente, absorbiendo los restos de su aura causando que su fatiga aumentara aún más, después de otro combo de golpes no pudo evitar tomar algo de espacio para poder respirar y recuperarse, notando el sudor caer por sus mejillas.

-Tal vez… - El chico se puso en guardia de nuevo, esta vez con la imagen de la gota en su cabeza. Su movimiento ahora era suave, imitando el movimiento del liquido caer por su cuerpo, el ataque esta vez salió naturalmente rápido, mucho mas rápido incluso sin necesidad de utilizar su energía conectando un derechazo sobre el saco que, aunque no genero los mismos movimientos bruscos que había hecho anteriormente, no se había cansado - ¡Eso es!

Ahora con esa idea, empezó a dejarse llevar, su velocidad, golpes y hasta reflejos estaban incrementando incluso sin necesidad de su aura, o eso pensaba. Cuanto conecto una combinación abrumadora en el cuerpo del objeto su puño se clavo tan potentemente que hizo que su cuerpo volviera a flagear.

-¡M…merda! – El brakiano miro sus piernas temblar de nuevo, en ese instante una imagen atravesó su cabeza era un recuerdo de hace un par de días, era el rostro de aquel hombre de traje gris. Esa sensación de su pecho oprimido, era ira. Levantando sus manos ahora con la idea de mantenerse en pie, empezo de nuevo con su ejercicio, sus golpes conectaban con una técnica majestuosa, cada golpe iba en un constante aumento, no le importaba que su aura empezara a escasear solo quería romper la cara de ese hombre.

. . .

La tarde transcurrió con normalidad, Kaine trataba de estirar su cuerpo, ahora Reimu se hallaba observando como ambos hacían aeróbicos, con Alex practicando sobre argollas de gimnasia.

-¡Ah! ¡Santo cielo! ¡Como odio las alturas! – Alex temblaba ante la sensación de caer.

-Esta…Mierda…Siento que el cuerpo me va a reventar en cualquier momento – Kaine trataba de alcanzar sus tobillos, todo ante un Morry que los observaba con algo de pena.

-¿No crees que en serio te estas pasando, Reimu? – El hombre estaba mirándola desde la espalda.

-No tenemos tanto tiempo Morry, en cualquier momento el papa hará su siguiente movimiento y tenemos que estar listos. – Sus palabras hicieron que Morry se llevara ambas manos a la barbilla, acomodándose en su asiento.

-Los templos de sendo siguen intactos, llame esta mañana a Rei, mi familia estará alerta ante cualquier movimiento, pero… - El chico saco un pequeño folio – Kaiser, Amsi, Sol, Milla, Gaga y Jonathan siguen desaparecidos, los demás están ubicados, pero no he recibido una respuesta clara.

- Esto es malo, sin ellos y con el ejercito del vaticano transformado en demonios estamos en una desventaja numérica notable…Me temo que si ellos no logran mejorar su entrenamiento, tendremos que hacerlo nosotros mismos. – La mujer ahora parecía agobiada, pero una sonrisa del norhiano le lleno de calma.

-Confía en ellos…Lograran hacerse mas fuertes para cuando acabe el mes.

. . .

El martes fue aun mas duro, aunque para suerte de ambos, Reimu había bajado la distancia a solo 100 metros. Alex ahora trataba de mantenerse a la misma velocidad que Kaine, quien se detenía cada ciertos segundos para recuperar la respiración, ambos entrenaban hasta las 12, donde se detenían para comer junto a Reimu y Morry.

-¡Demonios, tengo hambre! – El castaño estaba lamiéndose los labios al oler la comida de la sacerdotisa, Alex sobaba sus manos con una sonrisa. Sin embargo a ambos se les deshizo cuando vieron la comida, Reimu puso frente a ambos apenas un plato de arroz, junto a pequeñas partes de un pescado. Para colmo, no era mucho y no olia muy bien para ambos.

-S…Señorita Reimu, ¿Debemos comer esto? – Pregunto con gárgaras el negrito, haciendo a la mujer enojar, incluso dándole un golpe en la cabeza.

-¡No es mi culpa que nadie venga a rezar y no deje siquiera algo de limosnas! ¿Te crees que el dinero crece de los arboles? Ahora come porque harán pierna cuando acaben.

Con lagrimas en sus ojos, ambos se resignaron para empezar a comer desesperadamente, al menos era mejor que nada.

. . .

El miércoles le siguió, probablemente el peor dia para Kaine. Tan apenas acabaron su trote, Reimu los obligo a varias sesiones de sentadillas, flexiones y vurpes por la arena mientras ella y Morry estaban bajo una sombrilla tomando agua con hielo. Hasta el pobre de Alex estaba teniendo dificultades, lo peor fue que apenas acabaron les obligaron ellos mismos a pescar la comida en el estanque que estaba al lado del santuario. Los chicos al ser unos patosos no podían alcanzar siquiera una misera sardina.

-¡AGHHH…! ¡Renuncio! ¡Esto es demasiado difícil! -Kaine se tiro a un lado de la corriente, Alex se sentó a su lado ya enojado también.

- Si tan solo hubiera una forma que hasta nuestros ancestros usaran… - El pelinegro agarro una rama con filo que había ahí, lanzándola hacia el agua. El sonido sono algo extraño mas allá de chocar con el liquido, ambos miraron lo que habían hecho notando que dos pequeños peces ahora estaban empalados.

- … ¡JAJAJAJAJA!

-¡SIIII! – Kaine agarro otra vara ahora con Alex empezando a cazar a varios peces.

Con la cantidad que ambos habían logrado guardar tendrían hasta la cena, particularmente ese día ambos comieron como reyes.

. . .

Jueves, posiblemente el primer día de descanso que ambos tuvieron en mucho. Reimu les pidió ir al pueblo junto con Morry para recolectar provisiones y comprar un periódico.
La caminata fue larga, pero serviría para los 3 y mantener el cardio, llendo tapados desde la cabeza hasta los pies.

-Che Alex, ¿vos crees que para fin de mes seamos fuertes? – Kaine tomo un sorbo de agua mientras ambos iban detrás de Morry.

-Uh…No lo se Kaine, pero siento que estamos aprendiendo.

- Osea si, pero yo no tengo ni la más mínima idea de como pelear o ser tan fuerte como vos, ¿a mi que me sirve todo esto si no puedo sacar lucecitas?

-Manipular el aura es mas que solo poderes, joven Kaine – Interrumpió Morry, quien miro de reojo al castaño – Tu posees una capacidad innata, Reimu me dijo que tienes afinidad por ello. ¿No habras tenido algún antepasado que usaba aura de casualidad? – La pregunta sorprendió un poco al Argentum, quien negó con la cabeza.

-No hay chance maestro, soy hijo de simples granjeros, ¿Qué queres que te diga? - En ese momento, Morry lanzo una roca a toda velocidad al castaño, quien sin haberse dado cuenta se había preparado innatamente al sentir como algo le picaba el cuello, como una premonición pequeña. Con una agilidad que solo demostraba en sus peleas de calle, esquivo el ataque dando un gran salto que lo suspendió por varios segundos en el aire, cayendo de cara.

-¡SANTA MERDA! ¡Kaine! ¿Estas bien? – El pequeño ayudo a su amigo a sacar la cabeza de la arena.

-¡Puff! ¿Qué hice? ¿Cómo lo hice? – Kaine se miro las manos, sorprendido por su propia agilidad.

-Eso, fue tu sexto sentido, Kaine. – Contesto Morry mientras les sonreía a ambos. Definitivamente aquel hombre de piel morena sabia lo que decía.

El grupo llego al pequeño asentamiento, no había muchas casas ni mucha gente, algunos con ropas de indígenas, otros con gorros, ponchos o camisas abiertas, era una especie de tribu pues se notaban los pequeños rituales que hacían junto a figuras no muy comunes de por donde ambos venían.

-¿Sabes algo de estos tipos, Alex? – Kaine se rasco el cabello mientras se quitaba la capucha. Poniendose al lado de una pequeña fuente, los tres tomaron.

-No, me mataste allí…

-Son Araucalos, tribus que habitaban en zonas mas centrales antes de que fueran expulsados por invasores y los primeros grupos de occidente – Morry hablo de nuevo, ahora cruzando los brazos.

-Vaya…Eso suena genial… - Dijo Alex.

-¡Claro que no enano de mierda, eso es malísimo! – Kaine se mostro algo molesto al ver la incapacidad de su amigo al entender que situaciones eran geniales.

-Perdon, es que me acorde de cuando jugábamos al Age y hacia que te vayas a otras zonas.

-¡Ahhh! ¡Que ganas, deberíamos haber ido al ciber antes de habernos venido!

-¡Si! aun extraño cuando mi abuela me daba de comer tortilla de papa los viernes…

-Yo extraño a mi abuela …Y también a mi coneja. -Alex solto un bufido.

-¿Y vos grandote? ¿Extrañas algo en particular de donde venís? -El castaño miro al chico de ojos azules, quien los observo a ambos. Pese a que su semblante seguía siendo tranquilo y amable, algo en el no parecía sentir lo mismo incluso miro a otro lado por unos instanes, como si buscara ocultar algo.

-Yo…Mas allá de mi familia, no tengo algún deseo de volver a verlos, mas que nada porque realmente me trae recuerdos.

-¿Qué clase de recuerdos? – Cuestiono el mas pequeño de los tres, haciendo que el argentum lo mirara mal, dándole un zape en la cabeza.

-¡No preguntés cosas tan personales enano de mierda!

Entre que Kaine empezaba a regañar al pequeño, los tres sintieron el sonido de una de las teles de los locales, pues el presentador estaba sumamente exaltado. Cuando entraron al bar pudieron ver como todos alrededor se juntaban para observar las noticias, las cuales dejo helada a mas de uno.

“En ultimas noticias…Tras los dos últimos ataques hecho por los santos, varios gobiernos han declarado estados de emergencia, todo aquel con conexión a estos grupos será arrestado e interrogado. La sociedad de los países unidos ha puesto precio a la cabeza de todo santo o cazador…En conjunto a esto, se han ubicado ya a dos de los individuos que causaron el incidente de hace una semana en la ciudad.”

Varias imágenes aparecieron, había particularmente tres, cada una llamo la atención de los televidentes. La primera era de Rhino, aquel santo de traje gris quien comandaba un grupo de guerreros con trajes en medio de varias fabricas de armas.

“El primero, se halla en la forja de armas de las compañías privadas en la Unión de Colonias de Vindland.”

El siguiente fue Cashr, quien había llenado toda una institución religiosa de algún país oriental.

“El segundo, ha tomado la capital de Chaline Del Este, amenazando con que si algún ejercito se acerca, no tendrá miedo a asesinar civiles.”

El ultimo fue Tarantula, sobre una montaña enorme totalmente congelada.

“El tercero, en Paru, específicamente en los montes makaya. Se estará informando mas en los siguientes días, y que All-mer se apiade de nosotros.”

El trio no pudo evitar sentirse agobiados, Alex apreto su puño, causando que un brillo pequeño empezara a brotar de sus nudillos. Morry sostuvo la mano de su amigo con rapidez, negando con la cabeza para que evitara llamar la atención, entendia a su amigo pero no era el momento.

. . .

El viernes fue un dia inusual, Reimu los despertó como siempre pero ahora los llevo a una pequeña sala apartada, ambos chicos aun adormecidos se sentaron observando una pizarra frente a ellos con dibujos.

-¿Qué saben del aura? – La mujer golpeo la cabeza de ambos chicos.

-¡Da poderes geniales a quien la tenga! – Grito Kaine asustado.

-¡Proviene del alma! – Alex también abrió los ojos como platos.

-Tienen razón…Parcialmente, el aura brota desde el punto mas profundo del alma… - Ambos chicos se acomodaron para la explicación – Todo ser posee realmente 6 niveles de existencia, 5 de ellos son los sentidos, el tacto, el gusto, el olfato, el oído y la vista…

-Jajaja, ¿y esta clase de primaria, Alex? – Susurro Kaine, solo para recibir otro buen zape.

- Estos sentidos no son cosas de las cuales debamos subestimar, Kaine, naturalmente todo aquel que puede sentir, pensar, ver, oler, o probar esta amoldeando el universo a su visión constantemente, los seres pensantes no somos meros espectadores… - Reimu levanto una pequeña roca, utilizando su aura esta lentamente empezó a desintegrarse.

-Eso fue…Como le movimiento que hizo en el tren… - Pensó Alex, quien había podido ver a la perfección el proceso del movimiento de Reimu.

-La sexta consciencia se centra en liberar parte del potencial, la sexto conciencia es la llamada también la "intuición". Se le llama también "percepción extrasensorial", es lo que algunos llaman poderes sobrenaturales, y permite que usamos el aura como lo conocen.

-¿Cómo pude aprender a manejarla asi? -Alex volvió a cuestionar.

-Hay tres formas de poder manejarla… Una es por medio de que un usuario de aura te la active, como fue el caso de tu abuelo cuando te dio su traje… - La mujer señala a Kaine – O como tu amigo, quien nacio naturalmente con afinidad natural – Kaine se golpeo los nudillos mientras susurraba un “¡Carajo si!” –, y la tercera, la que hice yo, es por medio de entrenamientos especiales.

-¿Cuándo empiezo a disparar rayos? – El castaño empezó a celebrar.

-Posiblemente una vez les enseñe técnicas en su respectivo ámbito, puedas empezar a manifestar tus ataques Kaine… - Ambos chicos vitoreaban entre si -Pero no celebren, el aura de cada uno tiene una particularidad única, cada uno puede ser diferente entre si, quien sabe si lo que Kaine tiene pueda matarlo.

-¡Mierda che, no me das esperanza en nada vos también, no se puede asi!- Kaine empezó a quejarse.

-¿Qué poder tengo yo, Reimu? – Ella volvió a sonreir ante la cuestión de su alumno.

-Al igual que tu abuelo y yo, tu aura aumenta tu poder físico incluso aun mas de lo que haría un aura común, pero aparte…Tu vista esta tan mejorada que eres capaz de ver incluso atraves de los trajes.

-Es verdad…Gracias a eso pude aguantar el ataque de los hombres del tren.

-Pero aparte…Posees algo que no se en totalidad, cuando golpeaste con tu aura a ese sujeto es como si tus ataques hubieran hecho de todo un poco, creaste cortes, contusiones y hasta atravesabas casi su piel como si nada. Tengo la teoría de que tus ataques son capaces de ignorar la fortaleza del enemigo, incluso a un nivel superior al mio…

-¡Naaah, esta chetado Alex! ¡Eso es trampa! -se quejo de nuevo Kaine como la niñita que era.

-Por ahora, eso es todo… Los viernes, a partir de ahora estudiaran formas de como variar su aura y utilizarla, de resto…

Morry abrió la puerta de atrás, con su ropa de cazador y haciendo sonar sus nudillos.

-Harán sparring entre ustedes y con Morry todo el día.

Esas palabras hicieron a ambos chicos casi caer de la sorpresa. Sin protesta tuvieron que acompañar al musculoso hacia afuera, donde el hombre les dio la espalda.

-Muy bien, harán algo sencillo hoy, quiero que me tumben. Tienen dos intentos cada uno, si no lo hacen tendrán que hacer sentadillas y después pelearan entre ustedes por un rato, ¿entendieron?

Kaine, quien no tenia conocimientos de artes marciales o algo de defensa hizo lo mas inteligente que sabia, salir corriendo hacia el fortachon lanzando golpes sin ninguna clase de técnica. Morry solo debió mover la cabeza de lado a lado esquivando las ráfagas de puños que lanzaba el castaño, de un simple movimiento dio un giro, dejando pasar al chico mientras le metía una zancadilla, haciéndolo caer contra la arena.

-Ahí fue la primera… - Kaine no se dio por vencido, se puso de pie, esta vez volvió a tratar de lanzar los golpes, pero antes de lanzar un martillazo de derecha, utilizo su pie para patear al adverso, patada que fue atrapada por Morry, elevándola para dar al igual que el, una patada a la otra pierna para hacerlo caer de nuevo.

Alex apreto sus puños, levanto su guardia y se preparo, Joey volteo la cabeza para provocar que viniera. El pequeño concentro energía en su pie trasero, utilizándolo como una medida de impulso, su movimiento inicial fue sorpresivo pues quedaría a la altura del rostro del muchacho. El negrito tiro un cruzado de derecha, a solo milímetros de la mandíbula del ojiazul, quien con un majestuoso movimiento giro la cabeza de lado, haciendo al ataque fallar, momento donde sus fuertes manos agarraron el brazo de Alex, lanzándolo hacia el suelo.

-Esa fue una llave de Judo…- Hablo en voz baja Alex, quien esta vez insistió, se impulso utilizando su pierna atrasada, aunque con una diferencia, estando a unos centímetros de Morry, piso el suelo, levatando una pequeña nube de arena para distraer al cazador.

-(¡es mi momento, debo conectar en su torso!) – Alex giro su cuerpo ligeramente, con su puño apuntando al hígado de su contricante. Sin embargo, Morry, demostrando una superioridad evidente ante ambos, levanto su pierna, dándole un rodillazo en la mandíbula al pobre de Alex instantes antes que el gancho le diera. Totalmente desorientado, Morry solo tuvo que empujarlo para dejarlo en el suelo.

-Lamento si tuve que ser tan duro mis amigos… -Morry hablo, bajando su cabeza con un poco de vergüenza, Kaine y Alex solo alcanzaron a susurrar como les dolía el cuerpo.

. . .

Y asi pasaron dos semanas enteras, dos semanas de puro sufrimiento para ambos chicos, pero el entrenamiento había dado sus resultados…

Ese viernes Reimu se había sentado a tomar el te afuera del santuario, mientras lo preparaba noto como el agua se enturbiaba lentamente. Cuando levanto la mirada para buscar lo que causaba las vibraciones fue sorprendida por una tormenta de arena que la ensucio entera. La mujer aclaro su vista con algo de irritación observando a dos figuras suspendidas en el aire….

-¡Nada mal enano! – Exclamo la figura mas alta, quien se trataba de Kaine, que con movimientos rapidos estaba desviando y esquivando una lluvia de golpes provenidos de lo que parecía ser un torbellino humanoide, el responsable era Alex, cuyos golpes precisos eran lanzados con una potencia devastadora. 

-¡Ahhhh!- Acortando la distancia, el chico concentro energía en la pierna trasera, dando un fuerte impulso sobre el aire para llegar a donde Kaine, quien al notar que no podría esquivar levanto su pierna, recibiendo un derechazo con potencia devastadora. El golpe lo mando hacia una de las pequeñas montañas de la duna, esparciendo la arena por todos lados y cayendo de rostro con ella.

-¡Puaj! ¡Como odio la arena! – El argentum se recuperaba, sintiendo los pasos de Alex detrás de el - ¡no me regalo tan fácil pancho! – Kaine se dio la vuelta, en aquel tiempo él había podido manifestar un poder, no era mucho pero era provisional. El cuerpo del larguirucho empezó a ser rodeado por una pequeña aura rosada, la cual electrificaba el aire, la estática pasó desde su pecho hasta su dedo índice, causando que su cabello se erizara lentamente, pequeños rayos empezaron a brotar desde allí y tan pronto tuvo al más pequeño a una distancia segura, disparo su ataque contra él. Alex no pudo hacer mucho contra la ofensiva de su amigo, la velocidad que esta generaba aun era demasiado para el, mientras su cuerpo se sacudia violentamente por las descargas eléctricas, el golpe del rayo lo envió varios metros atrás, quedando a pies de Reimu.

-…Hola Reimu -  Alex levanto la mano mientras sonreía, pequeños rayos aun pasaban por su cuerpo indicando que todavía no estaba del todo recuperado, pero eso era lo de menos ahora.

-Alex, querido, sé muy bien que están nerviosos porque hoy será el ultimo sparring que tendrán con Morry, y sé mas que nadie que están nerviosos… ¿¡Pero no podían irse mas lejos!? – Eso ultimo fue mas un grito de la mujer.

- Che, perdón Reimu – Kaine llego con las mejillas rojas – empezamos a unos kilómetros y nos fuimos moviendo según peleábamos… - Kaine señalo a lo lejos y como a lo largo y ancho del campo habían enormes cráteres de casi kilómetros generados tras largas sesiones de combate. La sacerdotisa no pudo evitar llevarse una mano a la cabeza al ver al dúo de monstros que había entrenado.

-¡Muy bien chicos! – Pequeños aplausos vinieron por detrás de los tres, allí estaba Morry sonriente.

-Che, pirata, ahora estamos listos para pelear, ¡Te vamos a tirar! – Kaine se puso en posición de nuevo- ¿Estas listo enano? ¿Alex? -

Kaine miro alrededor, cuando se dio cuenta que Alex estaba tratando de agarrar a una mariposa.

-¡Che enano alcahuete, te estoy hablando! – El flaco agarro la cabeza de su amigo para hacerlo mirar a Morry.

-¡ah, perdona! – Alex agito la cabeza.

El pequeño levanto sus brazos cubriendo alrededor de sus pomulos, flexiono las piernas y bajo el cuerpo ligeramente en la misma posición de boxeador que llevaba desde siempre. En esa pose Morry pudo notar especialmente lo ancha que se había vuelto la espalda de aquel joven, Kaine no se quedaba atrás quien ahora tenía unas piernas notablemente mas voluminosas, resultado de centrarse en el tren inferior durante sus jornadas.

-Kaine…Hagamos el antiMorry 2009 – Con complicidad, el castaño esbozo una sonrisa adelantándose a su amigo, incluso para el Norhiano el movimiento agil del argentum era sorpresiva, mas fue el movimiento que no espero recibir de primeras. Kaine salto a unos pies de Morry, girando en 360 grados al unisono que extendia su pierna derecha en un movimiento perfectamente sincronizado, que acabo con una patada directa a la defensa del cazador quien fue arrastrado metros atrás desprendiendo un aura rosa como resultado de potenciar su movimiento.

-(¡Ugh! ¡La fuerza de su patada me habría noqueado!) – Morry no tuvo tiempo a pensar, pues algo se había agarrado de sus piernas, buscando tumbarlo lo mas rápido posible; el responsable no era otro que Alex, quien estaba tratando de taclear a su amigo utilizando un agarre de lucha libre. Antes de caer, Morry abrió su palma para empujar con algo de fuerza al mas pequeño haciéndole caer a un costado y fallando su sorpresiva contra.

-¡Mierda che, Alex salí de ahí!- El negrito giro por la tierra, dejando que Kaine hiciera su ataque eléctrico, Morry nuevamente no tenia mas opción que recibir con el pecho. El golpe eléctrico lo dejo mareado y con la camisa chamuscada, lamentablemente no pudo recuperarse a tiempo, menos para ver lo que se le venia: frente a el, ambos jóvenes estaban con sus puños listos para golpearlo. Ambas auras chocaban en una amalgama de rosado y celeste que se unia en un nuevo color, uno que no podía ser procesado por mentes normales como la tridimensional, no, era una energía casi divina de la que brotaba de ambos.

“¡Saint… - Kaine grito a todo pulmón.

…Ranger…- Alex complemento la siguiente palabra.

PUNCH!” – Los dos aullaron mientras dejaban ir su golpe, uno tan rápido que lo que uno veria en un inicio seria solo un destello seguido de un poderoso estruendo parecido al que generaban los rayos, el ataque en palabras simples había logrado un desplazamiento lumínico. Los resultados en el campo de batalla fueron abrumadores, pues el cuerpo del hombre de cabello negro fue enviado kilómetros de la zona de impacto  dejando un hueco de cientos de metros junto a enormes cantidades de humo que brotaba del cuerpo de los dos nuevos santos.

-… ¿Lo… - Kaine abrió sus ojos, el estaba temblando del miedo aun con el puño extendido. Observo como Reimu estaba a un lado casi en estado catatónico al ver como habían destruido parte del pequeño santuario- Hicimos? – El chico de piel canela se volteo a ver a Alex quien estaba igual, entonces empezó a agitarlo de lado a lado.

-¡¿Q…que!?

-¡LO HICIMOS ENANO QUERIDO, COMO TE QUIERO! – Levanto sobre su cabeza al pequeño brakkiano mientras vitoreaba.

-…¡Lo hicimos! ¡Si! ¡Lo logramos Kaine!

-¡JAJAJAJA! ¡IGUAL DE DOMADO QUE LA MUERTA DE TU REINA PEDAZO DE FRACASADO! – Agrego el castaño antes de recibir un buen golpe en la cabeza por parte de Reimu.

-¡estúpidos, destruyeron mi casa! ¡Ahora la limpiaran y la reconstruirán lo que queda de día! – La mujer estaba por escupir fuego…

-¡Espera…Reimu! – Los tres se voltearon, allí estaba Morry, con las marcas de los puños en los antebrazos y con varios cortes alrededor del cuerpo, de su labio brotaba algo de sangre que limpio con su pañuelo antes de retomar sus palabras – Siento que primero deberías darle a Kaine lo que hablamos…

-Oh… - Reimu se tranquilizo por las palabras de su compañero, con algo de resignación se dio la vuelta, buscando una cosa – Kaine Parker Di Stefano… Es de mi total agrado darte lo que te dara tu status de santo a partir de ahora…

Los ojos del castaño lentamente se agrandaron mientras se abrazaba con Alex de la felicidad sin poder evitar soltar chirridos por el regocijo.

-Te doy una de las cosas con mas alto valor que puede tener un ser humano… - La mujer le entrego lo que parecía ser una placa parecida a la de Alex, de color rosado y con una marca de una rosa.

-¡Si! – Kaine acepto el objeto, antes de agarrar de la cintura a Reimu y besarla apasionadamente. Claro, que después tuviera los ojos morados por el escarmiento fue algo que no vio venir, ni mucho menos Alex, quien ahora tenia que reconstruir parte de la casa de la sacerdotisa por si solo mientras Morry ayudaba al castaño a recuperarse.

 

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